Es importante encontrar un cepillo de diente que sea cómodo y funcione bien; esta puede ser una tarea extenuante debido a la variedad de cepillos de dientes que existen en el mercado. Cabeza en ángulo, cerdas elevadas, grupos de cerdas que oscilan, ¿qué cepillo de dientes funcionará mejor para usted?
- Cualquier cepillo que elija debe tener cerdas suaves. Las cerdas duras pueden causar que el tejido de las encías se retraiga, haciendo que las raíces de los dientes queden expuestas y aumente la sensibilidad al calor, al frío y a ciertos alimentos y bebidas.
- Elija un tamaño de cabezal que quepa fácilmente en la boca y pueda cepillar uno o dos dientes a la vez.
- Los cepillos eléctricos no limpian los dientes mejor que los comunes. Sin embargo, si el cepillo eléctrico lo motiva para limpiar sus dientes con más frecuencia y durante el tiempo requerido, vale la pena la inversión.
- Los cepillos eléctricos son mejores opciones que los manuales para aquellos que necesitan ayuda al momento de cepillarse los dientes, incluidos los adultos mayores, las personas con artritis (o cualquier afección que pueda limitar la movilidad), los que usan correctores dentales o tienen dientes desalineados o disparejos y les resulta difícil hacer una limpieza completa.
- Reemplace su cepillo de dientes (o el cabezal si es eléctrico) apenas las cerdas luzcan gastadas o deshilachadas (generalmente cada tres meses). Un cepillo de dientes gastado no hará una buena limpieza. Recuerde que siempre debe reemplazar el cepillo de dientes después de una enfermedad. Si está buscando un cepillo de dientes para niños, elija uno con las siguientes características:
- Cerdas suaves (para una limpieza delicada)
- Cabezal muy pequeño (diseñado para los dientes de un bebé)
- Mango largo (más fácil de agarrar para los niños)
Fuente: Dentegra
Las caries de biberón son aquellas que se originan por la exposición frecuente de los dientes del niño a líquidos que contienen azúcares. Estos líquidos incluyen, entre otros, leche, jugo de fruta, refrescos y otras bebidas azucaradas. Los azúcares que contienen estos líquidos se fijan alrededor de los dientes y las encías del bebé y sirven de alimento para las bacterias que originan la placa. Cada vez que un niño consume un líquido azucarado, los ácidos atacan los dientes y la encía. Después de varios de estos ataques, los dientes comienzan a cariarse.
La enfermedad también se asocia a los bebés que se alimentan con leche materna durante mucho tiempo o a aquellos niños cuyos chupones se humedecen en miel, azúcar o jarabe. Los fluidos dulces que quedan en la boca aumentan las probabilidades de la aparición de caries mientras el bebé duerme.
La enfermedad también se asocia a los bebés que se alimentan con leche materna durante mucho tiempo o a aquellos niños cuyos chupones se humedecen en miel, azúcar o jarabe. Los fluidos dulces que quedan en la boca aumentan las probabilidades de la aparición de caries mientras el bebé duerme.
¿Cómo puedo prevenir las caries de biberón?
Nunca se debe permitir que los niños/as se queden dormidos con un biberón con leche, jugo o cualquier líquido azucarado. Asegurarse de limpiar y masajear las encías del bebé una vez por día para ayudarlo a desarrollar dientes saludables y facilitar la dentición. Envuelva un trozo de gasa humedecido o una toallita alrededor de su dedo y masajee suavemente las encías y tejidos gingivales.
Al cepillar los dientes del niño, use un cepillo de dientes suave y una cantidad de pasta dental del tamaño de un guisante. Hasta que el niño/a aprenda a escupir, utilice pasta dental sin flúor. Sin embargo, cuando el niño/a ya haya aprendido a escupir, debe utilizar pasta dental con flúor. Los padres deben llevar a su hijo al dentista por primera vez entre los 6 y 12 meses.
¿Por qué debo preocuparme por las caries de biberón?
Alimentar al bebé con una bebida azucarada a la hora de la siesta o a la hora de dormir puede ser dañino para su salud, ya que mientras el bebé duerme, el flujo de saliva disminuye, lo que permite que los líquidos azucarados permanezcan en los dientes del bebé por más tiempo. Si no se trata, puede provocar dolor o infección. Es posible que los dientes con caries graves deban extraerse. Si los dientes se infectan o se caen debido a las caries de biberón, es posible que su hijo desarrolle malos hábitos alimenticios, problemas del habla, dientes torcidos y una mala dentición durante la edad adulta. Una dentición sana en la niñez muchas veces resulta en una dentición permanente saludable.
Jarabe para
la tos y caries
Muchas pastillas y medicamentos líquidos para la tos contienen una variedad de ingredientes que pueden hacer que sus dientes sean más propensos a las caries:
- Ingredientes tales como el jarabe de maíz y la sucrosa con alto contenido de fructosa contribuyen a la aparición de caries. Cuando las bacterias de la boca se alimentan de estos azúcares, los descomponen y forman ácidos que atacan el esmalte de los dientes.
- Los ingredientes como el ácido cítrico pueden desgastar el esmalte de los dientes. Además, algunos jarabes antihistamínicos contienen bajos niveles de pH y altos niveles de acidez, lo que puede ser una combinación peligrosa para sus dientes.
- El agregado de alcohol en algunos jarabes conocidos para la tos y el resfrío también provoca un efecto de sequedad en la boca. La saliva ayuda a enjuagar naturalmente las azúcares y los ácidos de los dientes; por lo tanto, cuanto menor es la cantidad de saliva, mayor es el tiempo en que permanecen en la boca los azúcares y los ácidos, lo cual significa un mayor riesgo de aparición de caries. Estos riesgos pueden aumentar si el medicamento se toma antes de ir a dormir. Los efectos de tomar un medicamento antes de ir a dormir no son muy diferentes a los de tomar un jugo o un refresco antes de ir a la cama porque debido a que, cuando duerme disminuye la producción de saliva, el azúcar y los ácidos permanecen en contacto con los dientes por más tiempo, lo cual aumenta el riesgo de caries.
Existen formas para atenuar los efectos de los azúcares y los ácidos de los medicamentos líquidos.
- Tome los medicamentos líquidos con las comidas en lugar de hacerlo antes de ir a dormir para que se produzca más saliva y se puedan enjuagar los azúcares y los ácidos.
- Cepíllese los dientes con pasta dental con flúor después de tomar el medicamento.
- Si después de tomar el medicamento líquido no se puede lavar los dientes, enjuáguese bien la boca con agua o mastique chicle sin azúcar.
- Tome suplementos de calcio o use un flúor tópico después de tomar el medicamento líquido.
- De ser posible, elija medicamentos en píldoras en lugar de jarabes.
Fuente: Deltadentalins
Comience las consultas al dentista desde la infancia
La Academia Americana de Odontología Pediátrica recomienda que lleve a su hijo/a al dentista antes de que cumpla un año.
En la primera visita al dentista:
- Revisará los dientes del niño/a en busca de caries y signos de problemas de desarrollo tempranos;
- Explicará cómo debe cuidar los dientes del niño/a
- Responderá las preguntas o preocupaciones que usted pueda tener.
Los niños deben visitar al dentista cada seis meses. Para ayudar a que los niños desarrollen una actitud positiva respecto al dentista:
- Lleve a su hijo/a cuando vaya a una consulta dental para que se acostumbre al consultorio y a su personal.
- Evite usar palabras negativas como "aguja" y "dolor".
- "Juegue al dentista" para familiarizar a su hijo con lo que sucede durante una consulta.
- Pregúntele a su dentista cómo le explica los procedimientos a los niños/as.
- Responda las preguntas de sus hijos/as con honestidad y sensibilidad.
Cómo cuidar los dientes de los bebés
La limpieza de los dientes de un niño debe comenzar cuando sale el primero porque los dientes son sensibles a la formación de caries desde que aparecen.
Limpie los dientes y encías de su bebé con un una toallita de aseo o gasa suave y húmeda después de alimentarlo. Una de las causas principales que genera la caries entre los niños pequeños se conoce como "síndrome del biberón" Cuando al bebé se le permite beber de un biberón con leche, fórmula o jugo de fruta durante la siesta o por la noche, el bebé suele dormirse con el biberón en su boca. La exposición a los azúcares y los ácidos de estos líquidos que dan vueltas por los dientes pueden causar la decoloración y caries.
Como la leche materna contiene azúcar, las caries también pueden aparecer cuando el bebé se duerme mientras su madre lo amamanta. Para prevenir el daño de los dientes, limpie los dientes de su hijo después de alimentarlo y, de ser necesario, dele una botella llena sólo con agua a la hora de dormir o durante la siesta.
Los hábitos alimenticios y de consumo de bebidas son claves para tener dientes sanos.
Los estudios demostraron que los niños que beben agua con flúor desde el nacimiento tienen hasta un 65 por ciento menos de caries, y para cuando se convierten en adolescentes, muchos de ellos aún no presentan caries.
Si vive en una comunidad sin suministro de agua con flúor, puede asegurarse de que sus hijos/as obtengan su flúor mediante el consumo de pastillas, gotas o gel o haciendo tratamientos con flúor tópico, los cuales se realizan en el consultorio dental (para verificar si su agua corriente contiene flúor, llame a la compañía local o al departamento de salud). Usar pasta dental con flúor y enjuague bucal también es efectivo.
Además, una dieta equilibrada es muy importante para tener dientes y encías saludables. Los niños especialmente necesitan calcio, que ayuda a construir dientes fuertes. La leche, el queso y el yogur son buenas fuentes de calcio. Las investigaciones demuestran que comer queso después de las comidas parece inhibir los efectos de los ácidos que causan las caries. Evite los refrigerios que contienen azúcar o almidón.
A los 3 años
Los niños deben cepillarse sus propios dientes bajo la supervisión de un adulto. Sólo se necesita la cantidad de pasta dental del tamaño de un guisante. Comience a pasar hilo dental por los dientes de su hijo cuando hayan salido todos los dientes principales o cuando los dientes se toquen entre sí.
Con la ayuda de los padres y un cuidado profesional y personal adecuado, los niños tienen una buena base para mantener sus dientes sanos.
Fuente: Deltadentalins
¿Los padres deberían permitir que sus bebés usen chupones? Según la Academia de Odontología General (AGD, por sus siglas en inglés), los chupones para bebé tienen beneficios y desventajas.
Por el lado positivo, los chupones ofrecen una fuente de consuelo a los bebés. Los chupones también pueden ayudar a reducir la incidencia del Síndrome de muerte súbita del lactante, o SIDS (por sus siglas en inglés), de acuerdo con la AGD. Como los bebés que usan chupones duermen menos profundamente que aquellos que duermen sin chupones, pueden despertarse de un sueño profundo que podría resultar en el detenimiento de la respiración.
La desventaja de los chupones es que el efecto que pueden tener en el crecimiento y desarrollo de los dientes y la boca. El uso prolongado del chupón puede provocar cambios en la forma de la parte superior de la boca, impedir el crecimiento adecuado de la boca y crear problemas en la alineación de los dientes. Los padres que le den un chupón a su bebé deben considerar estos puntos:
- Limitar el uso del chupón cuando el bebé necesite dormirse.
- Buscar un chupón con orificios de ventilación en la cubierta, ya que permiten el paso de aire. Esto es importante si el chupón se aloja accidentalmente en la garganta del niño.
- Siempre lave el chupón antes de dárselo al bebé.
Cómo cortar el hábito del chupón
La AGD recomienda que los niños deben dejar de usar el chupón a los dos años. (Hasta esa edad, cualquier problema de alineación con los dientes o el desarrollo del hueso por lo general se corrige dentro de los seis meses después de que dejó de usar el chupón).
Cortar el hábito no siempre es fácil. Aquí le damos algunas sugerencias para ayudar a quitarle la costumbre del chupón al bebé:
- Sumerja el chupón en vinagre blanco.
- Agujeree la parte superior del chupón o recórtela para reducir la satisfacción de la succión.
- Déjelo en un viaje.
- Siempre tire un chupón usado, no es higiénico guardarlo ni que otro niño lo use.
Fuente: Deltadentalins








